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Alta participación hispana es vital para Beto O’Rourke en Texas

Por: Agencia AP
Associated Press
11 de octubre, 2018 - 10:42 | Internacional

San Antonio.- Beto O’Rourke desafió las expectativas respecto a lo que se puede esperar de un demócrata en Texas. Pero a pocas semanas de las elecciones no es seguro que pueda conseguir algo vital para sus esperanzas de arrebatarle la banca en el Senado nacional a Ted Cruz: Que lo hispanos acudan en masa a las urnas. Y voten por él.

El republicano Cruz aspira a sobrevivir a una de las elecciones senatoriales más costosas del 2018 a partir de su base de conservadores blancos. En su campaña no hizo esfuerzos especiales por captar el voto hispano y no difundió avisos televisivos en español ni tiene una sección en español en su portal. Y, con excepción de una crítica a la política de separar familias, Cruz mantiene una postura dura hacia la inmigración ilegal.

Las posibilidades de que O’Rourke derrote a Cruz dependen en buena medida de los hispanos, que son renuentes a acudir a las urnas, sobre todo en las elecciones de mitad de término. Texas es uno de los estados con mayor ausentismo en las elecciones y, por más de que la creciente población hispana supere a la blanca hacia el 2022, según las proyecciones, menos de la quinta parte de las personas habilitadas para votar que tenían nombres hispanos lo hicieron en el 2016. En las últimas elecciones de mitad de término, el 44% de los hispanos que emitieron su voto apoyaron al gobernador republicano Greg Abbott.

El jueves, una nueva encuesta de la Universidad de Quinnipiac dio a Cruz nueve puntos porcentuales de ventaja y cuatro de cada diez votantes hispanos. Otras encuestas pintan una contienda más reñida, pero de una cosa no hay duda: O’Rourke debe ampliar su base electoral si quiere tener alguna esperanza de ser el primer demócrata que Texas manda al Senado en 30 años.

“Donald Trump ganó. Eso nos desalentó. Mucha gente está desilusionada”, declaró Orlando Valdez, de 19 años, estudiante de la Universidad de Texas en San Antonio, donde la mayoría de los 30 mil alumnos son hispanos. Llegó demasiado tarde y no pudo acceder al salón donde O’Rourke dio una disertación y despotricó contra la construcción de un muro en la frontera con México y contra los esfuerzos por deportar a los “dreamers”, como se llama a los jóvenes sin permiso de residencia que fueron traídos al país de niños.

“A nosotros, como comunidad, nos cuesta recuperarnos de la victoria de Donald Trump”, manifestó. Pero cree que O’Rourke está ganando terreno.

San Antonio es terreno demócrata. Sin embargo, incluso aquí hay ansiedad. El mes pasado, un republicano hispano causó conmoción al ganar una elección especial por una banca en el Senado estatal en un distrito que Hillary Clinton se adjudicó por 12 puntos hace dos años. Fue un duro golpe para los demócratas en la ciudad de Julián Castro, el ex alcalde de San Antonio que no ha descartado postularse a la presidencia en el 2020.

O’Rourke se dio un baño de realidad en las primarias de marzo, en las que fue derrotado en más de 20 condados por un hispano poco conocido, que casi no recaudó dinero, cerca de la frontera con México. Fue un recordatorio de que muchos votantes todavía no saben quién es O’Rourke, cuyo distrito se encuentra en la frontera y es bilingüe.

Cruz es el primer senador hispano de Texas y explota efectivamente su condición de hijo de inmigrantes cubanos. Asegura que tiene abundante apoyo entre los hispanos.

“La comunidad hispana, nuestra comunidad, es conservadora”, declaró Cruz a la prensa después de un reciente acto en Austin. “En la comunidad hispana, en nuestra comunidad, los valores que cuentan son la fe, la familia y el patriotismo”.

Los hispanos son el segundo grupo de mayor crecimiento demográfico, superado solo por los asiáticos, y los republicanos saben que la situación en la frontera puede costarles caro en las urnas. Cuando más de mil hispanos se congregaron en Phoenix en junio para participar en la conferencia anual de la Asociación Nacional de Funcionarios Hispanos Elegidos, fue la primera vez en al menos 24 años en que el gobierno nacional ignoró el evento.

“Cualquier aumento en la participación va a beneficiar mucho a Beto. El voto de los blancos lo va a perder. Su mejor oportunidad es un aumento en la participación de las comunidades negra e hispana”, expresó Matt Barreto, cofundador de la encuestadora nacional Latino Decisions.

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